Sobre nosotros

Todo empezó mucho antes de tener nombre. Carolina González creció haciendo cosas con las manos y, desde 2017, diseñaba logos, tarjetas e invitaciones de boda. Fue sola a su primera feria de bodas en Bogotá, y le fue tan bien que al año siguiente volvió con dos stands. De esos años le quedó lo que hoy es el corazón de la marca: la creatividad no espera a tener permiso.

En 2020 llegó la pandemia y los planes se rompieron. Mientras todo el mundo cosía tapabocas caseros, Carolina decidió hacerlos diferentes, y vendió más de 50.000. Con ese dinero compró máquinas. De ahí nacieron los accesorios para el cabello, después los cuellos y la ropa deportiva, y hoy una cadena completa: diseñamos, cortamos, cosemos y empacamos bajo el mismo techo.

El 5 de diciembre de 2025 abrimos nuestra primera tienda física, en la Calle 13 #17-44 de Duitama: una tienda con taller de confección en vivo. Si nos visitas, ves cómo se hace cada pieza que compras, con nuestras costureras revisando cada terminación como si fuera para nosotras mismas. También confeccionamos las prendas oficiales del Gran Fondo Boyacá Mundial, la carrera de ciclismo de nuestra ciudad.

«Las adversidades me han transformado y han transformado mi empresa.»
— Carolina González

Cada scrunchie, cada moño, cada visera lleva algo más que tela: un mensaje, un color vivo, un detalle que no esperabas. Y si compras en Carolina González, siempre te vamos a sorprender con algo: un empaque distinto, un detalle nuevo, un gesto que no viste venir. Somos de Boyacá y hacemos todo en Boyacá ♡

Y si ves un gatico en nuestras fotos, ese es Tico: prácticamente el gerente de contenido.